Montar una Tienda de Caramelos y Chucherías

, por  EIE 121744

Plan de Empresa. Idea de Negocio. Guía con sencillos pasos para montar con éxito una tienda de caramelos, golosinas y chucherías

1.- LA IDEA DE NEGOCIO.

Nuestro objetivo inmediato es crear una tienda dedicada a la venta de caramelos, chucherías, y productos relacionados.

2.- IDENTIFICACIÓN DE LOS/AS EMPRENDEDORES/AS

Este proyecto no exige grandes requisitos de formación, pero sí sería recomendable tener algo de experiencia en el sector de la restauración.

Habitualmente el perfil más habitual en este tipo de negocio, para todos los empleados, suele ser una persona educada, orientada al servicio al cliente y con algo de experiencia y/o formación.

3.- DESCRIPCIÓN DEL PRODUCTO-SERVICIO/EL MERCADO

EL PRODUCTO O SERVICIO:

En nuestra pequeña tienda de chuches vamos a contar con un amplio surtido de golosinas y caramelos. En general, podemos clasificar a nuestros productos en cuatro categorías:

1. Caramelos.

2. Goma de mascar o chicle.

3. Golosinas.

4. Confites. Entre los confites, se distinguen las siguientes variedades:

Si, optamos por comercializar otros productos, estos serían:

- Paquetes de patata.
- Latas de refresco y botellas de agua fría.
- Bollería industrial.
- Frutos secos.
- Chocolatinas.
- Helados.

Todos estos productos, a excepción de la bollería industrial que es de reparto diario por comerciales autorizados, podemos adquirirlos en los mismos almacenes de chucherías, dado que, visto el éxito que tienen, es una fuente de ingresos a tener en cuenta.

La compra de helados suele ser a través de comerciales-repartidores de una determinada marca. Podemos optar por mantenerlos todo el año o solo en la temporada estival.

Es frecuente en este tipo de negocios, que una vez abiertos, sean los comerciales/representantes de las marcas de caramelos, chicles, frutos secos, helados y patatas (principalmente) los que se acerquen a nosotros a ofrecernos sus productos, haciéndonos rebaja en el precio o cualquier tipo de obsequio si se realiza la compra.

EL MERCADO

El fenómeno de las golosinas y gominolas nació en 1920 en Bonn (Alemania), cuando el pastelero Hans Riegel creó un caramelo blando, versátil y flexible como una goma, con forma de osito.

El osito de goma comestible que arrancó de ese prototipo, sigue siendo el producto estrella de Haribo, la mayor industria de gominolas instalada en España, donde el consumo se disparó en los años 90.

Así, el término “chucherías" engloba a una serie de productos de confitería muy diferentes: caramelos, chicles, golosinas, dulces de goma, dulces de espuma, garrapiñadas, etc.; que, bajo una apariencia atractiva, básicamente sólo aportan energía. Existe una gran variedad en cuanto a formas, aromas, colores, etc.; siendo la característica común de todas ellas su sabor dulce.

Las chucherías son unos compuestos obtenidos a partir de sacarosa o mezcla de azúcares, aromatizada y coloreada mediante el uso de otros ingredientes y/o aditivos autorizados. Uno de los aspectos más destacables es su elevado contenido energético, ya que en muchos casos ronda las 400 kilocalorías por cien gramos.

La comercialización de gominolas exige de un control y una legislación adecuados al perfil del público infantil, sus destinatarios mayoritarios, cuya vulnerabilidad es mucho más alta que la del resto de consumidores

Este tipo de producto se convierte en el favorito del público infantil, llegando a convertirse en un incentivo o premio que utilizan los padres para premiar a los niños cuando se portan bien. Otros, sin embargo, los rechazan por considerarlos perjudiciales para la salud.

La clave está en su consumo moderado y en una buena higiene dental para evitar las posibles caries. Incluso pueden llegar a ser beneficiosos ya que sirven para calmar al estómago entre horas y ofrecen cierta relajación, evitando consumir productos mucho más energéticos. Además, esas raciones controladas de azúcar y glucosa son muy buenas para activar las neuronas, nutrir el cerebro y alimentar la memoria.

También, pueden ser un aliado muy útil a la hora de dejar de fumar ya que ayudan a combatir la ansiedad que produce dejar este hábito.

Hoy en día las chucherías no son solo cosa de niños, siendo cada vez mayor el consumo de ellas entre los adultos, que las suelen comprar a granel para consumirlas entre horas, en el lugar de trabajo o en casa.

España es uno de los principales productores europeos de caramelos y chicles, aunque se sitúa en los últimos lugares en cuanto a su consumo, con solo 3kg de dulces por persona y año.

La industria del dulce española se caracteriza por un elevado nivel de innovación y desarrollo. El sector mantiene su capacidad de crecimiento gracias al continuo desarrollo de nuevos productos como las golosinas sin azúcar, con el objetivo de captar a nuevos consumidores. En España, el 85,5% de los consumidores de chicles prefieren los productos sin azúcar.

El principal canal de distribución del sector es el de impulso (quioscos y tiendas especializadas), aunque se observa un progresivo aumento del canal de alimentación (supermercados y grandes superficies).

El mercado español de dulces queda definido por tres características: su dinamismo, alta concentración empresarial y una moderada implantación de multinacionales que coexisten con un elevado número de pymes.

LA CLIENTELA

Según las empresas fabricantes, las chucherías no son solo cosa de niños. Más de la mitad de los adultos españoles (50,6%), consumen caramelos y chicles.

El motivo de este consumo suele ser muy variado: el buen sabor es el principal motivo de consumo de caramelos para la población española, con un porcentaje del 56,3%. A continuación aparecen el consumo “por capricho” (22,2%), porque proporcionan buen aliento (21,7%) y por el placer de masticar o de tener algo en la boca (15,6%). El porcentaje de consumidores que toman chicles para dejar de fumar se sitúa en el13,0%, un porcentaje más elevado que en el caso de los caramelos (8,9%). Por franjas de edad se observa un significativo aumento del consumo para dejar de fumar entre los 36 y los 45 años.

Así pues, el consumo de “chuches” no distingue entre niños y adultos ni entre clases sociales. Podemos agrupar por ello, a nuestros clientes en dos segmentos:

Niños: A ellos les gustan, en su mayoría, los caramelos de goma o gelatina, los geles dulces, el regaliz y los chicles hinchables. Se sienten especialmente atraídos por los colores y siempre buscan nuevos sabores y formas en las golosinas que consumen. Este es el motivo de que los niños sean los que mejor conocen los nuevos productos que aparecen en el mercado.

Adultos: los caramelos balsámicos, los toffees y los chicles sin azúcar son los productos que tienen una mayor aceptación entre ellos. Las chocolatinas son otro productos estrella entre los consumidores adultos.
Por sexos, el consumo en las mujeres es más alto; y por edades, la franja que registra un mayor consumo es el tramo que va de los 16 a los 35 años; prefiriendo los caramelos de fresa y los chicles de menta.

LA COMPETENCIA

Generalmente las personas establecen sus zonas de compra en función del tiempo que emplean en llegar a los distintos establecimientos. Para los productos de consumo diario, la tendencia es comprarlos lo más cerca posible de la vivienda o del lugar de trabajo. Así, para el análisis de la competencia habrá que estudiar los quioscos o puestos de golosinas que existen en la zona de influencia donde se encuentra ubicado el negocio.

Así, consideramos que nuestros principales competidores son:

- Quioscos de golosinas: Constituirán nuestra competencia más directa; si bien es verdad que cada uno tendrá su cuota de mercado dado la proximidad que se requiere respecto a la clientela. Suelen vender las unidades sueltas.

- Otros establecimientos de venta de chucherías: Suelen ser locales dedicados a la venta de alimentos que ofertan un reducido numero de artículos, como pueden ser las tiendas de ultramarinos, pequeñas panaderías o confiterías e incluso los quioscos de prensa. Se vende por unidad.

- Oferta de supermercados/hipermercados: Cada vez más, estos establecimientos se muestran como un nuevo canal de distribución para vender golosinas. Dichas ventas son por paquete y en ningún caso por unidades (ejemplo: Hipercor).

- Tiendas de gominolas especializadas: Suelen ubicarse en los centros comerciales y su venta es por peso, y en determinados productos por unidad. Con el paso del tiempo se han convertido en grandes cadenas detallistas de alimentos de entretenimiento, estando presentes sus tiendas en la mayoría de ciudades (ejemplo: Belros).

PLAN DE VENTAS

Mucha de la compra del sector es de carácter impulsivo, adquiriendo gran relevancia por ello las técnicas de merchandising. Debiendo basarse la estrategia de comunicación en la información, la imagen de marca y las promociones.

El cliente debe tener siempre información visual de los productos que puede encontrar en la chocolatería. Por ello, los soportes del tipo carteles y reclamos publicitarios deben utilizarse constantemente para atraer su atención.

También es interesante desarrollar una imagen de marca. Para ello, el negocio debe tener un logotipo de formas y colores definidos que lo identifiquen externamente y en todos los soportes que utilice (bolsas, papeles para envolver, cartas, ropa de los trabajadores, cajas, etc.).

Por otra parte, se puede recurrir a la promoción siguiendo fórmulas tradicionales como dos por el precio de uno, a las degustaciones sobre todo de aquellos productos nuevos que se pongan a la venta, etc. Es recomendable que durante unos días, los precios de esos productos sean inferiores al precio definitivo que después tendrán, informando que los precios son de promoción.

Otras técnicas muy utilizadas son el buzoneo y las campañas de publicidad. El buzoneo sirve para comunicar a todo el barrio la oferta de la semana o del mes o centrarlo en aquellas fechas comerciales por excelencia (Navidad, Día de los Enamorados, Semana Santa, etc.), donde se suelen poner a la venta productos y especialidades de temporada. Por otro lado, las campañas de publicidad en medios locales se pueden hacer en prensa, radio o televisión.