Montar una Empresa de Atención a Personas Dependientes.

, por  EIE 8596

Plan de Empresa. Idea de Negocio. Guía con sencillos pasos para montar con éxito una empresa de atención a personas dependientes

1.- LA IDEA DE NEGOCIO.

Nuestro objetivo inmediato es crear una empresa de atención a personas dependientes, discapacitados, enfermos y personas mayores con autonomía reducida. Este documento debe servir como guía para saber cómo elaborar el plan de negocio.

2.- IDENTIFICACIÓN DE LOS/AS EMPRENDEDORES/AS

Los clientes a los que va dirigido este proyecto requieren un trato especial: serio, formal, amable, cariñoso. Un factor importante es que al emprendedor, le guste el trato y cuidado de las personas mayores y discapacitadas y se involucre de pleno en el negocio.

3.- DESCRIPCIÓN DEL PRODUCTO-SERVICIO/EL MERCADO

EL PRODUCTO O SERVICIO:

La atención a personas dependientes tiene dos tipos de servicios: los servicios básicos y los servicios opcionales.

SERVICIOS BÁSICOS:

En este negocio, los servicios básicos van a estar formados por:

- Atención y cuidados en el centro

- Atención y cuidados en el domicilio

- Atención y cuidados en excursiones y otras salidas fuera del centro

Este tipo de servicios está incluido en la tarifa básica. Si la familia o el usuario los rechazan ello no supone una rebaja de la tarifa básica.

La atención y cuidados comprenderán:

Atención a la salud: Este servicio básico incluye:

- Realización de las curas básicas que no sean las propias de un centro de atención primaria de salud.

- Realización de una primera valoración al ingreso y de valoraciones periódicas, al menos una vez al mes, de cada usuario a fin de detectar problemas o carencias y establecer un plan de actuación adecuado.

- El control de la higiene donde se contempla una ducha semanal de cada usuario como mínimo, en caso de necesidad se efectuarán las duchas que sean necesarias, como es el caso de incontinencias de esfínteres intestinales, especialmente si existen deposiciones diarreicas abundantes o vómitos o cualquier supuesto que haga necesaria una higiene más estricta.

- Administración de medicación y control de su toma. La medicación la aporta cada usuario o su familia en las dosis necesarias para cada periodo semanal, los medicamentos se guardan en un armario bajo llave, especialmente fármacos ansiolíticos, antidepresivos, mórficos o todos aquellos que necesiten de una custodia especial debido a sus características.

- Cambio de absorbentes para incontinencias. Los absorbentes (pañales) los aporta cada usuario o su familia ya que están costeados por la seguridad social. Se controlan los cambios por horarios concretos (dos cambios por jornada sin contar los efectuados en su domicilio) o bien por demanda.

- Control de signos o síntomas. Durante las duchas se aprovecha para efectuar una inspección visual de la integridad de la piel de cada usuario a fin de detectar posibles ulceraciones por decúbito o vasculares, estados de deshidratación, lesiones de rascado, herpes e infecciones varias y en general de cualquier cambio observado. Así mismo se controlan los síntomas que pueda mostrar el usuario en cualquier momento del día como anorexia, tristeza, fiebre, diarreas, vómitos, tos, etc. aconsejando a la familia la derivación del paciente al área básica de salud o al servicio sanitario conveniente.

- Consulta médica semanal. Cada semana un médico geriatra controla a todos los usuarios del centro.

Readaptación a las actividades de la vida diaria:

En todo momento se pretende conseguir del usuario la máxima independencia para las actividades de la vida diaria. Desde la higiene diaria a la capacidad para la marcha pasando por comer solos, vestirse o acudir o demandar la necesidad del WC.

Soporte familiar:

Se orientará a la familia sobre la actuación a seguir a fin de que las actividades, tratamientos o procedimientos que se proporcionan en el centro tengan una continuidad en el domicilio, especialmente para la readaptación a las actividades de la vida diaria o la reeducación de esfínteres. También se orientará sobre las adaptaciones arquitectónicas del domicilio a las incapacidades del usuario y la eliminación de barreras arquitectónicas.

Manutención:

A cada usuario se le confeccionará una dieta acorde a sus situaciones específicas teniéndose en cuenta posibles enfermedades metabólicas como la diabetes, déficit en la dentadura o en el aparato digestivo, síntomas especiales como las diarreas o la constipación (estreñimiento) y los gustos de cada usuario.

Dinamización socio-cultural:

Se promoverán las salidas colectivas a lugares de interés común y la realización de actividades al aire libre, especialmente en los meses del año en los que la climatología lo permita. También se promoverán celebraciones concretas del calendario como Navidad y cumpleaños o aniversarios. La actividad del animador/a contratado por la empresa completa este apartado.

Fisioterapia.

Este servicio es impartido por un/a fisioterapeuta a petición de la familia, usuario, médico del centro o médico de cabecera.

Atención domiciliaria.

Se realizará enviando a un auxiliar al domicilio del usuario. En el caso que demande atención nocturna, el precio se incrementará sensiblemente. El personal debe estar muy cualificado para asumir esta responsabilidad puesto que en casa de los usuarios no se dispone del mismo equipamiento que en el centro.

SERVICIOS OPCIONALES:

Son aquellos servicios que tienen un coste extraordinario no incluido en la tarifa básica. Pueden ser prescritos por la dirección asistencial del centro y son de uso voluntario del usuario.

Podólogo.

El sistema es el mismo que el anterior. Se tratan las afecciones y deformidades de los pies.

Gimnasio y hemeroteca o biblioteca.

Se pueden completar las instalaciones con gimnasio, hemeroteca o biblioteca. Estas instalaciones adicionales son un valor añadido a tener en cuenta. Por el momento, en este proyecto no se llevará a cabo esta inversión.

Peluquería

Atención de la imagen personal mediante el corte y arreglo del cabello y/o barba.

Transporte

Este es un punto clave. Hay diversas posibilidades, que la familia traslade al usuario del domicilio al centro y viceversa, que el usuario utilice algún vecino o amigo a cambio de un pago, la contratación de un taxi adaptado con el inconveniente del su coste, mínimo por viaje y de que el chofer del taxi no puede trasladar al usuario de su domicilio al vehículo o viceversa. Puede utilizarse un vehículo adaptado de una compañía privada.

EL MERCADO

Según la exposición de motivos de la Ley 39/2006 de 14 de diciembre, la atención a las personas en situación de dependencia y la promoción de su autonomía personal constituye uno de los principales retos de la política social de los países desarrollados. El reto no es otro que atender las necesidades de aquellas personas que, por encontrarse en situación de especial vulnerabilidad, requieren apoyos para desarrollar las actividades esenciales de la vida diaria y alcanzar una mayor autonomía personal.

El reconocimiento de los derechos de las personas en situación de dependencia ha sido puesto de relieve por numerosos documentos y decisiones de organizaciones internacionales, como la Organización Mundial de la Salud, el Consejo de Europa y la Unión Europea.
En España, los cambios demográficos y sociales están produciendo un incremento progresivo de la población en situación de dependencia. Por una parte, es necesario considerar el importante crecimiento de la población de más de 65 años, que se ha duplicado en los últimos 30 años, para pasar de 3,3 millones de personas en 1970 a más de 7,4 millones en 2006. En la tabla que se muestra a continuación, observamos la variación de población mayor de 65 años por comunidades autónomas desde 1999 hasta 2006.

A ello hay que añadir el fenómeno demográfico denominado «envejecimiento del envejecimiento», es decir, el aumento del colectivo de población con edad superior a 80 años, que se ha duplicado en sólo veinte años.

Ambas cuestiones conforman una nueva realidad de la población mayor que conlleva problemas de dependencia en las últimas etapas de la vida para un colectivo de personas cada vez más amplio. Así mismo, diversos estudios ponen de manifiesto la clara correlación existente entre la edad y las situaciones de discapacidad: más del 32% de las personas mayores de 65 años padecen algún tipo de discapacidad. Este porcentaje se reduce a un 5% para el resto de la población.

Aparte de esta realidad, derivada del envejecimiento, debe también considerarse la dependencia por razones de enfermedad y otras causas de discapacidad o limitación, que se ha incrementado en los últimos años por los cambios producidos en las tasas de supervivencia de determinadas enfermedades crónicas y alteraciones congénitas y, también, por las consecuencias derivadas de los índices de siniestralidad vial y laboral.

No hay que olvidar que, hasta ahora, han sido las familias, y en especial las mujeres, las que tradicionalmente han asumido el cuidado de las personas dependientes, constituyendo lo que ha dado en llamarse el «apoyo informal». Los cambios en el modelo de familia y la incorporación progresiva de mujeres al mercado de trabajo introducen nuevos factores en esta situación que hacen imprescindible una revisión del sistema tradicional de atención para asegurar una adecuada capacidad de prestación de cuidados a aquellas personas que los necesitan.
A pesar de que cada vez existen más centros sociales y centros de día públicos para este colectivo, la cantidad es insuficiente para cubrir la demanda.

LA CLIENTELA

Un centro de asistencia a discapacitados ofrece sus servicios a personas discapacitadas, normalmente de edad mayor de los 65 años, que tengan la necesidad de recibir cuidados asistenciales para poder realizar las actividades cotidianas.

Debemos tener en cuenta que son los familiares directos de los discapacitados quienes más frecuentemente asumen las obligaciones que supone el cuidado constante de los mismos, pero son muchos los que no pueden ser atendidos por sus parientes.
En este sentido los clientes de este negocio se amplían a las familias con discapacitados a su cargo que no pueden hacerse cargo de sus cuidados.

LA COMPETENCIA

Para la creación de un centro competitivo con el sector es necesario el conocimiento de la competencia y en concreto de los servicios que esta ofrece para poder equiparar y, a ser posible, mejorar su oferta.

Hay que distinguir varios tipos principales de competidores:

• Servicios de atención domiciliaria

• Servicios de Teleasistencia

• Centros residenciales

• Centros de día ubicados en la zona que ofrezcan el cuidado de discapacitados.

PLAN DE VENTAS

Antes del comienzo de nuestra actividad se debe de poner en marcha una campaña de promoción, intentando captar el mayor número de clientes que aseguren el buen inicio de nuestra actividad. Teniendo en cuenta el sector poblacional al que nos dirigimos debemos centrar nuestra publicidad en prensa, prensa de difusión gratuita, centros de ocio de ancianos, anuncios en las páginas amarillas e, incluso, crear una página web en la que los interesados puedan consultar precios.